Guía para entender las partes del recibo de luz y reducir tu pago a CFE

Información sobre Paneles Solares
10/2/26
Si alguna vez has sentido que tu recibo de luz de la CFE parece un jeroglífico, no estás solo. Ese papel lleno de códigos, números y gráficos puede parecer intimidante, pero en realidad es un mapa detallado que te dice exactamente a dónde se fue tu dinero.
Aprender a leerlo es el primer paso para tomar el control de tu consumo, anticipar el siguiente cobro y, lo más importante, encontrar dónde puedes empezar a ahorrar.
Cómo descifrar tu recibo CFE sin volverte loco
Para nosotros que vivimos en Cancún y la Riviera Maya, dominar este documento no es un lujo, es una necesidad. El calor nos obliga a usar el aire acondicionado casi sin parar, lo que nos pone en la cuerda floja, siempre a un paso de caer en la temida Tarifa Doméstica de Alto Consumo (DAC).
Caer en la tarifa DAC significa decirle adiós al subsidio del gobierno y hola a pagar la electricidad a un precio que duele en el bolsillo. Por eso es tan importante saber leer cada detalle de tu recibo.

¿Por dónde empezar? Los datos que no puedes ignorar
Cuando tengas tu recibo en la mano, olvídate de los códigos raros por un momento y busca estos puntos clave. Son la base de todo:
- Tus datos: Parece obvio, pero checa que tu nombre y dirección estén correctos. Un error aquí puede causar problemas más adelante.
- Número de servicio: Este es como tu CURP con la CFE. Es un número único que te identifica como cliente y lo necesitas para CUALQUIER trámite. ¡Tenlo a la mano!
- Total a pagar y fecha límite: Es lo primero que vemos, ¿verdad? Pero nuestro objetivo es entender por qué llegamos a esa cifra.
- Periodo facturado: El recibo es casi siempre bimestral. Esta sección te dice las fechas exactas que se están cobrando.
- Tipo de tarifa: ¡Aquí está el meollo del asunto! Revisa si estás en una tarifa con subsidio (la 1C es la más común en Quintana Roo) o si la CFE ya te clasificó en la carísima tarifa DAC.
Para que no te pierdas, aquí tienes una tabla rápida para ubicar lo más importante y por qué debería importarte si quieres bajarle a tu recibo.
Componentes clave de tu recibo CFE de un vistazo
Entender estos puntos te da una ventaja enorme. Dejas de ser un espectador que solo paga y te conviertes en alguien que entiende y puede actuar.
Un buen truco es pensar en los Kilowatts-hora (kWh) como si fueran los "litros de gasolina" que necesita tu casa para funcionar. Cada aparato, desde el refri hasta tu cargador del celular, consume una cantidad de estos litros energéticos por cada hora que está prendido.
Tu cobro final no es más que la suma de todos esos "litros" que consumiste, multiplicados por el precio que la CFE te cobra según tu tarifa. Si te pica la curiosidad y quieres saber exactamente cómo se registra ese consumo, te recomendamos leer nuestro artículo sobre cómo funciona un medidor de luz.
El desglose de cargos que infla tu factura
Ahora que ya ubicamos los datos básicos, vamos a meternos al corazón del recibo. El total que pagas no es simplemente por la luz que usaste; es la suma de varios conceptos que la CFE desglosa para que veas de dónde sale el cobro final.
Entender bien estas partes del recibo de luz es clave. Te darás cuenta de que una buena parte de lo que pagas no depende directamente de cuántos focos prendiste, sino de toda la infraestructura que se necesita para que la electricidad llegue hasta tu casa o negocio aquí en Cancún.

Los costos fijos de tener electricidad
Piensa en los siguientes cargos como si fueran el "costo de servicio y envío" de tu electricidad. Aunque no puedes reducirlos apagando aparatos, es importante que sepas qué son y por qué están ahí.
- Suministro: Este es un cargo fijo que pagas solo por estar conectado a la red de CFE. Cubre costos de operación como la facturación, la impresión del recibo y la atención al cliente.
- Distribución: Este concepto paga por el mantenimiento de toda la red eléctrica de media y baja tensión. O sea, los postes y los cables que ves en tu calle y que llevan la luz hasta tu medidor.
- Transmisión: Este es el costo de mover la electricidad a gran escala, desde las plantas donde se genera, a través de esas torres gigantes de alta tensión que ves en las carreteras, hasta las subestaciones de tu ciudad.
Estos tres conceptos son la base de tu factura. Pero el verdadero protagonista, donde tu consumo sí tiene un impacto directo y a veces dramático, es en el costo de la energía.
Energía: el costo que se multiplica por escalones
Aquí es donde tu recibo se puede disparar de verdad. La CFE no te cobra cada Kilowatt-hora (kWh) al mismo precio. Usa un sistema de "escalones" o niveles, diseñado para subsidiar el consumo básico y penalizar el consumo más alto.
En la tarifa 1C, que es la más común en Quintana Roo, tu consumo se divide en tres niveles. Imagínalo como si tuvieras tres cubetas que debes llenar en orden: la primera es muy barata, la segunda tiene un precio moderado y la tercera es mucho, mucho más cara.
Así es como funcionan estos escalones:
- Consumo Básico: Los primeros kWh que consumes en el bimestre tienen el precio más bajo. Esto es gracias a un fuerte subsidio del gobierno.
- Consumo Intermedio: Una vez que llenas la primera "cubeta", los siguientes kWh que consumes se cobran a un precio mayor, porque el subsidio es menor.
- Consumo Excedente: Cualquier kWh que consumas por encima de los dos niveles anteriores cae en la cubeta más cara. Aquí el precio es el más alto de todos, prácticamente sin subsidio.
Este sistema es la razón por la que un pequeño aumento en tu consumo, como usar el aire acondicionado un par de horas extra al día, puede tener un efecto enorme en tu total a pagar. Esos kWh adicionales caen directo en el escalón más caro. Si quieres ver los números actuales, te invitamos a conocer más sobre los costos actuales por kWh de la CFE en nuestro blog.
El verdadero peligro es que, si tu consumo excedente es consistentemente alto, la CFE te puede reclasificar a la tarifa DAC (Doméstica de Alto Consumo), eliminando todos los subsidios de golpe y multiplicando tu gasto.
La tarifa DAC: el enemigo silencioso de tu cartera en Cancún
Hablemos claro: la Tarifa Doméstica de Alto Consumo (DAC) no es un simple aumento en tu recibo. Es mucho peor. Significa que perdiste por completo el subsidio del gobierno a la electricidad.
En lugares como Cancún y toda la Riviera Maya, donde el aire acondicionado no es un lujo sino una necesidad, caer en esta tarifa es increíblemente fácil. Y cuando pasa, las consecuencias para tu bolsillo son, francamente, devastadoras.
El golpe sucede cuando tu consumo eléctrico rebasa el límite que la CFE establece para nuestra zona, que es bastante cálida. En un abrir y cerrar de ojos, dejas de tener la tarifa subsidiada (como la 1C) y ¡pum!, te mandan directo a la DAC. Es un cambio brutal que convierte un gasto mensual normal en una deuda que te quita el sueño.
¿Por qué la tarifa DAC es tan cara en Quintana Roo?
La razón es simple y directa: cuando estás en la tarifa DAC, cada Kilowatt-hora (kWh) que usas te lo cobran a precio real, sin ningún tipo de ayuda. Se acabó el subsidio.
Mientras que en la tarifa 1C los primeros kWh son muy baratos, en la DAC no existen esos "escalones" de consumo básico o intermedio. Aquí no hay descuentos por los primeros kilowatts.
Esto quiere decir que pagas el precio más alto posible desde el primer hasta el último kWh del bimestre. Un pequeño descuido, un verano más caluroso de lo normal, y tu recibo se puede duplicar o hasta triplicar de un periodo a otro. Esto le pega durísimo a la economía de miles de familias y negocios aquí en la zona.
La tarifa DAC no es un castigo, pero vaya que se siente como uno. Es la manera que tiene el sistema de desincentivar el consumo "excesivo". El problema es que, en un clima como el de Cancún, ese "exceso" es muchas veces lo que se necesita para vivir de forma cómoda.
Para que te des una idea, imagínate recibir tu recibo de luz y ver un cobro de $5,689 pesos bimestrales en promedio por estar en DAC. Eso se convierte fácilmente en $34,134 al año. Con la inflación eléctrica que cerró en un histórico 20.7%, estos costos van a escalar por encima de los $40,000 anuales para 2026. La tarifa DAC se aplica a quien consume más de 250-400 kWh al mes, un límite que en Quintana Roo se cruza sin mucho esfuerzo. Si te interesa, puedes leer más sobre estas proyecciones y cómo romper con los altos costos de CFE antes de 2026.
Evitar la DAC: la mejor estrategia de ahorro que existe
Entender las partes de tu recibo de luz es el primer paso, pero la meta final es una sola: mantenerte lo más lejos posible de la tarifa DAC. Cada pequeña acción cuenta, desde cambiar los focos por unos LED hasta mejorar el aislamiento de tu casa.
Sin embargo, para quienes vivimos en la Riviera Maya, la solución más potente y definitiva es generar nuestra propia energía. Instalar paneles solares no solo reduce lo que le compras a CFE, sino que te blinda permanentemente contra la amenaza de caer en la tarifa DAC. Es la mejor forma de garantizar ahorros de hasta un 95% por más de 25 años.
¿Cómo leer tu historial de consumo para anticipar tus gastos?
Una de las joyas escondidas en tu recibo de luz es esa gráfica de barras del historial de consumo. Muchos la pasan por alto, pero es una verdadera radiografía de tus hábitos de energía y, si sabes leerla, se convierte en una herramienta brutal para anticipar cuánto vas a pagar.
Échale un buen ojo. Verás que es muy fácil detectar patrones. Por ejemplo, en Cancún y la Riviera Maya, los picos de consumo casi siempre aparecen en los meses de más calor. ¿La razón? El aire acondicionado a todo lo que da. Si te fijas en esto, los recibos altos del verano ya no te agarrarán por sorpresa.
Así es como tu medidor se convierte en números en tu recibo
El cálculo de lo que consumiste es bastante sencillo, pero es la base de todo. La CFE simplemente toma dos lecturas de tu medidor:
- Lectura Anterior: Es el numerito que marcaba tu medidor cuando empezó el bimestre que te están cobrando.
- Lectura Actual: Es el número con el que terminó el medidor al final de ese mismo periodo.
Para saber cuántos Kilowatts-hora (kWh) gastaste, solo tienes que restar la lectura actual menos la anterior. ¡Listo! Ojo: si de repente ves que este número se dispara comparado con el mismo bimestre del año pasado, podría ser una señal de que algo anda mal, como un electrodoméstico fallando o hasta una fuga de corriente.
El medidor bidireccional: tu boleto de entrada al ahorro con paneles solares
Para los que ya se decidieron a tomar el control y pasarse a la energía solar, la CFE instala un medidor bidireccional. Este aparatito es la pieza clave para que tu sistema de paneles solares funcione en sintonía con la red eléctrica.
A diferencia del medidor de toda la vida, que solo cuenta la energía que tomas de la CFE, el bidireccional tiene una doble función: también registra toda la energía que tus paneles generan de más y que inyectas de regreso a la red. Esta energía se convierte en un saldo a tu favor que reduce drásticamente tu factura.
Entender bien estas lecturas y cómo se proyectan tus consumos es más importante que nunca. Se rumora que la CFE planea modernizar su sistema de medición para 2026, lo que podría cambiar las reglas del juego en cómo se calcula tu recibo. Lamentablemente, los subsidios actuales no le hacen mucho paro a las casas con alto consumo, como las de Cancún. Y para acabarla, en la Riviera Maya la demanda eléctrica es 4 veces mayor que la capacidad de la red, lo que provoca ineficiencias que terminan inflando las facturas de quienes no generan su propia energía. Si quieres saber más, checa los cambios que prepara la CFE y cómo te afectan.
Analizar tu historial te da el poder de anticiparte y actuar. Cuando entiendes tus patrones, puedes tomar mejores decisiones, detectar problemas a tiempo y, lo más importante, saber con certeza si la energía solar es la solución definitiva que necesita tu casa o negocio en Quintana Roo.
Así cambia tu recibo CFE con paneles solares
Ya que entendiste bien las partes del recibo de luz que te llega cada bimestre, es hora de visualizar cómo se va a transformar. Poner paneles solares en tu casa o negocio aquí en Cancún no es solo instalar un aparato nuevo; es darle un giro de 180 grados a tus finanzas, y eso se ve clarito en la factura. El objetivo es muy sencillo: dejar de depender tanto de la CFE y protegerte de los constantes aumentos en las tarifas.
Con un sistema solar, tu consumo de la red eléctrica puede caer hasta en un 98%. ¿Cómo es posible? Gracias a dos conceptos clave que van a cambiar por completo tu relación con la CFE.
Interconexión y saldo a favor: los pilares de tu ahorro
El primer paso se llama interconexión. Básicamente, firmas un contrato con CFE para que tu sistema de paneles se conecte legalmente a la red eléctrica nacional. Como parte de este proceso, te instalan un medidor bidireccional, que a partir de ahora se convertirá en tu mejor aliado para el ahorro.
Aquí es donde entra el segundo concepto: el saldo a favor. Durante las horas de sol más fuerte en la Riviera Maya, es muy probable que tus paneles generen más electricidad de la que estás usando en ese momento. Toda esa energía que sobra no se desperdicia, ¡al contrario! Se inyecta a la red de CFE, y el medidor bidireccional la va registrando como un crédito para ti, medido en kWh.
Piensa que es como tener una cuenta de banco de energía. Cuando es de noche o toca un día muy nublado y tus paneles no producen, simplemente tomas luz de la red como siempre lo has hecho. La gran diferencia es que ahora, antes de que CFE te cobre un solo peso, vas a usar la energía que tienes guardada en tu "banco".
Esta imagen te ayuda a entender cómo se calcula tu consumo, que es justo la base que cambia radicalmente con la energía solar.

Como puedes ver, tu consumo facturado es una simple resta entre la lectura actual y la anterior. Con paneles solares, el resultado de esa resta se vuelve mucho, pero mucho más pequeño.
El resultado: un recibo mínimo y predecible
El cambio es drástico. Tu recibo deja de ser una causa de estrés y se convierte en un simple trámite administrativo con un pago mínimo. Este giro es importantísimo, sobre todo en Quintana Roo, donde el costo de la luz no tiene intenciones de bajar. A nivel nacional, el recibo ya refleja una inflación del 20.7% en las tarifas, en parte porque se acabaron los subsidios de verano. Si a eso le sumas que la demanda de luz en nuestra región crece un 15% mientras la red apenas mejora un 3.8%, la conclusión es obvia: los recibos van a seguir llegando cada vez más caros.
La energía solar no es solo una movida ecológica; es la mejor herramienta financiera para que te liberes de los cobros altísimos de CFE y le digas adiós para siempre a la temida tarifa DAC. Si te quedaste con la duda de cómo funciona este crédito de energía, aquí puedes aprender más sobre qué es la energía excedente y cómo te beneficia directamente.
Preguntas frecuentes sobre tu recibo de luz y la energía solar
Llegamos a la recta final. Ya que sabes leer cada rincón de tu recibo, es natural que empiecen a surgir nuevas preguntas, sobre todo cuando imaginas cómo se vería esa misma factura con paneles solares en tu techo.
Vamos a responder las dudas más comunes que nos plantean nuestros clientes aquí en Cancún y la Riviera Maya, basándonos en cientos de casos reales que hemos resuelto en la región.
¿Por qué mi recibo sigue tan alto si de verdad cuido mi consumo?
Esta es, sin duda, una de las frustraciones más grandes. Te esfuerzas, apagas luces, cuidas el aire acondicionado, pero el recibo parece no enterarse. Si esto te suena familiar, es probable que haya culpables ocultos que no estás viendo.
Muchas veces, el problema no está en tus hábitos, sino en cosas como fugas eléctricas. Son pequeñas "hemorragias" de corriente, casi imperceptibles, muy comunes en instalaciones viejas o con algún daño.
Otro villano silencioso son los electrodomésticos viejos. Ese refrigerador que "todavía aguanta" o el aire acondicionado de hace diez años pueden seguir funcionando, pero su eficiencia energética es bajísima y devoran electricidad comparados con modelos nuevos. Un equipo de A/C que no ha recibido mantenimiento también se convierte en un vampiro de energía sin que te des cuenta.
Tu recibo es la primera pista. ¿Ves un pico inexplicable en tu historial de consumo? Esa es la señal de alarma para llamar a un buen electricista y que revise a fondo tu instalación.
¿Cómo sé si soy candidato para paneles solares con solo ver mi recibo?
Tu recibo de luz es la mejor herramienta de diagnóstico que tienes. Es muy simple: revisa tu historial de consumo. Si ves que constantemente caes en la temida tarifa DAC o que siempre estás cerca del límite para entrar en ella, no le busques más. Eres un candidato perfecto.
Como regla de oro aquí en Cancún y la Riviera Maya, si tus pagos bimestrales a CFE están por encima de los $2,500 pesos de forma consistente, la inversión en un sistema solar no solo es una buena idea, es una decisión financiera inteligente. Esto significa que recuperarás tu inversión en 3 a 5 años y empezarás a ver ahorros de hasta el 95% desde el primer mes.
¿Qué pasa con mi recibo CFE en días nublados o durante un huracán?
Una duda totalmente lógica, sobre todo viviendo donde vivimos.
En los días nublados, tus paneles siguen produciendo energía. No a su máxima capacidad, claro, pero no se detienen. Durante esas horas de menor producción, tu casa simplemente tomará la energía que le falte de la red de CFE, utilizando primero el "saldo a favor" que generaste en los días de sol intenso.
Ahora, ¿y los huracanes? La seguridad es lo primero. Nuestros sistemas se diseñan y anclan para resistir los vientos fuertes que caracterizan a Quintana Roo. Como protocolo de seguridad, se recomienda apagar el inversor (el cerebro del sistema) antes de que llegue la tormenta para proteger el equipo. Una vez que pasa el peligro y CFE restablece el servicio eléctrico en la zona, se vuelve a encender y todo sigue como si nada.
Con paneles solares, ¿mi pago a CFE será de $0 pesos?
Casi, pero no exactamente. El objetivo es llevar tu pago a lo mínimo posible, lo que en la práctica se traduce en una reducción de hasta un 98%. ¡Es prácticamente cero!
Siempre habrá un cargo mínimo que CFE te cobrará por el simple hecho de mantenerte conectado a su infraestructura. Este concepto lo verás en tu recibo como "Suministro" y suele rondar entre los $50 y $100 pesos al bimestre.
Piénsalo así: la meta real de la energía solar es eliminar por completo el costo de la energía que consumes, que es, por mucho, la parte más grande y dolorosa de tu factura. Al hacerlo, te blindas contra los aumentos de tarifas y te despides para siempre de la amenaza de la tarifa DAC.
En SolarPanelCancun.com, usamos la información de tu recibo para crear un plan de acción hacia tu independencia energética. Si ya estás listo para dejar de preocuparte por los costos de CFE y quieres empezar a generar tu propia energía limpia, solicita una asesoría gratuita. Te mostraremos exactamente cuánto puedes ahorrar.
Solicita tu cotización personalizada en SolarPanelCancun.com
Tus preguntas respondidas
¿Cuánto cuesta instalar paneles solares?
Desde $130,000–$150,000 MXN para 12 paneles de 620 W; 16 paneles $180,000–$200,000; 20 paneles $225,000–$250,000. Incluye materiales, instalación y trámites ante CFE; esquema de pagos 60/30/10. Precios con IVA y sujetos a consumo, techo y tipo de cambio.
¿Cuál es el retorno de inversión (ROI)?
El Retorno de Inversión típico en sistemas interconectados en México es de 2–3 años, con casos de 95–98% de reducción del recibo según sitio y consumo.
¿Qué tipos de paneles ofrecen?
Monocristalinos, policristalinos y bifaciales (generan por ambas caras), seleccionados de marcas Tier 1.
¿Qué garantías están incluidas?
Garantía total de 10 años sobre el sistema instalado; paneles con garantía de fabricante ~25 años; inversores típicamente 10 años.
¿El servicio incluye monitoreo y mantenimiento?
Sí. Monitoreo por 10 años (app e históricos) y mantenimiento simple: limpieza con agua y jabón 1 vez al año. Si aplica garantía, el repuesto no tiene costo; solo se cobra la mano de obra de la visita técnica.






